Guía de Cata: Cata Visual del Vino [Parte I]

Guía Cata de Vinos

Toda degustación de un vino comienza con la ¨ Cata visual del Vino ¨. De un vino podemos enamorarnos, o no, a primera vista. Nuestro primer contacto es visual, y tras ese análisis podemos obtener información muy relevante sobre sus características.

Existe un principio básico en la observación durante la cata visual del vino y va referido al color del vino: los vinos blancos, con el envejecimiento, se oscurecen; los vinos tintos se aclaran. Y esa información nos la darán principalmente los ribetes o reflejos, que nos aportan datos acerca de la edad del vino, así como su estado de evolución.

Existen otras claves que podemos descubrir en la cata visual de vinos, siguiendo un sencillo ritual de degustación.

Una vez tenemos el vino en la copa, lo primero que evaluamos es su aspecto examinando el contenido al trasluz y a ser posible sobre un fondo blanco. Nos fijaremos en tres rasgos: la limpidez, la densidad o fluidez y la presencia o ausencia de gas carbónico, es decir, de aguja.

Limpidez

La limpidez o ausencia de enturbiamiento revela si ha habido algún mal filtrado en la elaboración del vino o bien un deterioro del corcho en botella. Ello nos indica si conviene decantar el vino.

La cata visual del vino nos permite la observación del enturbiamiento,  la cual se refiere a la tonalidad de las partículas en suspensión; o a la observación de la turbidez que se aplica al fenómeno óptico provocado por el efecto de la difusión de la luz a través de las partículas.

Tras el proceso de elaboración, el vino está turbio, al contener restos de uvas y otras partículas, así como microorganismos. Los vinos se limpian por suspensión y posteriormente se precisa de la clarificación y filtrado para hacerlos brillantes.

Los sedimentos o posos son más habituales en vinos sin filtrar o en vinos añejos. Estos sedimentos, los originan los apreciados pigmentos (rojos antocianos y amarillas flavonas) que precipitan como consecuencia de la evolución del vino durante la crianza, y en la actualidad no se consideran un defecto.

Fluidez

En la cata visual del vino también apreciamos el rasgo de la fluidez, el cual nos informa acerca de la densidad o viscosidad del vino. Esta cualidad se debe al mayor o menor contenido de glicerol, sustancia producida por la fermentación alcohólica en proporción directa con la formación de etanol: cuanto mayor sea el grado alcohólico, mayor será la formación de glicerol.

Al agitar la copa se puede observar como el vino fluye por las paredes de la misma formando las lagrimas. Estas lagrimas se forman por la evaporación del alcohol y la adherencia del vino en la copa. En vinos ricos en glicerol y alto contenido alcohólico se observarán lágrimas gruesas que descienden lentamente.

Aguja

La aguja se aplica al desprendimiento gaseoso que diferencia los vinos tranquilos de los espumosos. Esta es otro rasgo a observar durante la cata visual del vino. Los vinos tranquilos no forman espuma, aunque pueden contener cierta cantidad de carbónico residual procedente de la fermentación. Es más fácil detectarlo visualmente en vinos blancos y jóvenes recién embotellados. Es importante no confundir los ¨vinos con aguja¨, que los ¨vinos de aguja¨, que son un tipo de vino espumoso. En los vinos espumosos la formación y persistencia de la espuma es un factor de calidad.

La cata visual del vino tiene su lenguaje a través del cual se describen y enuncian las características que se observan durante la cata. En el siguiente enlace podrá encontrar una infografía que le ayudará a familiarizarse con las cualidades que aprecie en el vino.

Fuente: Colección Gourmet. D.O. España Vinos. / Fotografía: Vinos Solarium Rioja.

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